Esta investigación examina cómo se produce la subjetividad masculina hegemónica y el sentido de pertenencia en dos espacios de homosociabilidad masculina en Tijuana: un equipo de fútbol siete amateur (Sánchez FC) y un colectivo de escena hardcore (Crew Hardcore Fronterizo). El objetivo central consiste en analizar de qué manera el lenguaje sexista opera como dispositivo de pertenencia, sanción y jerarquización, articulado con prácticas corporales y afectivas que sostienen el orden de género en dichos espacios. El marco teórico articula los Estudios Críticos sobre Hombres y Masculinidades, los Estudios Culturales de orientación socioconstructivista y la crítica feminista. Las categorías operativas son: la masculinidad hegemónica, la homosociabilidad, el habitus y el modelo analítico discurso-cuerpo-afecto. La metodología es de carácter cualitativo e interpretativo y comprende observación participante desde una posición de implicación biográfica, registro sistemático en diario de campo y análisis de secuencias enunciativas producidas en contextos de interacción homosocial. Los hallazgos indican que el lenguaje sexista funciona, en ambos espacios, menos como expresión comunicativa que como condición de posibilidad del sujeto masculino: produce pertenencia, regula la jerarquía interna y naturaliza la violencia simbólica sin intención consciente. Si bien el fútbol amateur y el hardcore operan en registros culturales distintos, comparten el mismo sistema de género que se actualiza mediante el insulto, el apodo, el silencio cómplice y la sanción corporal. Se concluye que la configuración fronteriza de Tijuana; marcada por una inserción laboral intensa, pero vulnerable, la tensión transfronteriza y la normalización de la violencia; intensifica la adhesión al modelo hegemónico y restringe las posibilidades de transformación que el discurso crítico de género postula en el espacio social.
This study examines the production of hegemonic masculine subjectivity and the construction of belonging in two male homosocial spaces in Tijuana: an amateur football team (Sánchez FC) and a hardcore collective (Crew Hardcore Fronterizo). The central objective is to analyze how sexist language operates as a mechanism of belonging, sanction, and hierarchization, articulated with bodily and affective practices that sustain the gender order within these spaces. The theoretical framework draws on Critical Studies on Men and Masculinities, socioconstructivist Cultural Studies, and feminist critique. The operative categories are hegemonic masculinity, homosociability, habitus, and a discourse-body-affect analytical model. The methodology is qualitative and interpretive, combining participant observation from a position of biographical involvement, systematic field diary recording, and analysis of enunciative sequences produced in homosocial interaction contexts. Findings indicate that sexist language functions in both spaces less as communicative expression than as a condition of possibility for the masculine subject: it produces belonging, regulates internal hierarchy, and naturalizes symbolic violence without conscious intent. Although amateur football and the hardcore scene operate in distinct cultural registers, they share the same gender grammar, enacted through insult, nicknames, complicit silence, and bodily sanction. The study concludes that Tijuana's border configuration—characterized by economic precarity, transborder cultural tension, and the normalization of violence—intensifies adherence to the hegemonic model and restricts the transformative possibilities that critical gender discourse posits in the broader social field.