Esta investigación surge de la inquietud por entender cómo los profesores viven y afrontan la diversidad cultural en Chile, en un contexto de crecimiento de la migración. El estudio tuvo lugar en la Región Metropolitana, en las comunas de Santiago Centro, Recoleta, Independencia y Quilicura. Desde un enfoque metodológico mixto, se utilizaron cuestionarios, entrevistas y análisis documental de las Bases Curriculares, los libros de Historia, Geografía y Ciencias Sociales y los Proyectos Educativos Institucionales para indagar en las percepciones, competencias y estrategias que desarrollan los docentes ante la diversidad cultural.
Los hallazgos muestran que la concienciación acerca de la relevancia de la interculturalidad está en aumento, pero su entendimiento y aplicación todavía son escasos. La mayor parte de los profesores vinculan la educación intercultural con la solución de conflictos o la modificación de materiales, en lugar de una reflexión sobre las inequidades presentes en la educación.
El análisis también muestra la discrepancia entre lo que se dice en términos de políticas educativas y lo que realmente se pone en práctica. La falta de orientaciones precisas y capacitación para los maestros en educación intercultural mantiene a las escuelas dentro de un modelo asimilacionista. En resumen, la investigación determina que Chile todavía está en una fase funcional de la interculturalidad: se acepta la diversidad, pero no se modifica. Para progresar hacia una educación crítica intercultural, se necesitan políticas coherentes, formación continua y un compromiso colectivo docente para transformar la experiencia educativa.
This research arises from the concern to understand how teachers experience and respond to cultural diversity in Chile, within a context of increasing migration. The study took place in the Metropolitan Region, in the communes of Santiago Centro, Recoleta, Independencia, and Quilicura. Using a mixed-methods approach, questionnaires, interviews, and documentary analysis of the National Curriculum Bases, History, Geography, and Social Sciences textbooks, and Institutional Educational Projects were employed to explore teachers’ perceptions, competencies, and strategies for addressing cultural diversity.
Findings reveal that awareness of the importance of intercultural education is growing, yet its understanding and practical implementation remain limited. Most teachers associate intercultural education with conflict resolution or the adaptation of materials, rather than with a deeper reflection on inequities embedded in the educational system.
The analysis also highlights the gap between educational policy discourse and actual school practices. The absence of clear guidelines and specific teacher training in intercultural education keeps schools within an assimilationist model. In conclusion, the research finds that Chile is still in a functional stage of interculturality: diversity is acknowledged but not transformed. Progressing toward a critical intercultural education requires coherent policies, continuous professional development, and a collective teaching commitment to transform the educational experience.